Antes de dormir, descanso en Ti
Salmo 68:19 «Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación».
Señor mío y Dios mío:
Al terminar este día, elevo mi corazón a Ti con gratitud. Gracias por la vida, por las bendiciones recibidas, por las dificultades superadas y también por aquellas que todavía no comprendo.
Hoy quiero recordar que tu providencia nunca se agota y que, aun cuando los caminos parecen cerrarse, tu amor siempre puede abrir nuevas puertas a la esperanza.
Esta noche pongo en tus manos mis pensamientos, mis preocupaciones y mis sueños. Aquello que no pude resolver, lo confío a tu sabiduría; lo que me inquieta, lo entrego a tu misericordia.
Señor, pasa tu mano sanadora sobre quienes sufren, alivia el dolor de los enfermos, consuela a quienes viven en soledad y protege a mi familia, a mis amigos y a todas las personas que has puesto en mi camino.
Enséñame a comprender que descansar también es un acto de fe, porque no todo depende de mis esfuerzos y no todas las respuestas tienen que llegar hoy.
Regálame un sueño reparador y un nuevo amanecer lleno de oportunidades para servir con alegría, amar con generosidad y vivir sin tanta prisa.
Que nunca pierda la esperanza, porque el mismo Dios que me sostuvo ayer, me acompaña hoy y seguirá iluminando mis pasos mañana.
Esta noche quiero dormir con silencio en la mente, serenidad en el alma y paz en el corazón.
En Ti confío, en Ti descanso y en tus manos dejo todo cuanto amo.
«No todas las preocupaciones necesitan una respuesta antes de dormir. Algunas solo necesitan ser entregadas a Dios. La fe también consiste en aprender a descansar en su providencia».
Amén.
Orlando Bustillo Jr. MD
Reflexiones para el alma

No hay comentarios.:
Publicar un comentario