No temeré
Reflexión de la noche, inspirada en el salmo de David y en una oración de Alberto Linero.
Salmo 23:4 «Aunque pase por valle tenebroso, ningún mal temeré, porque tú vas conmigo; tu vara y tu cayado, ellos me sosiegan».
Al terminar el día, me quedo con esas palabras de David: «Tú vas conmigo». Las repito despacio mientras pongo en manos de Dios lo que me preocupa y lo que quedó pendiente. Hay noches en que quisiera tener todas las respuestas antes de cerrar los ojos. Hoy me basta con saber que el Señor me acompaña también en lo que todavía no comprendo.
Señor mío y Dios mío, dame la confianza de David para atravesar mis propios valles. Que en medio de la dificultad pueda encontrar una oportunidad para crecer. Y cuando el miedo me haga vacilar, dame el valor de dar el siguiente paso.
Gracias por tu misericordia y por la fidelidad con que me acompañas cada día. Esta noche te confío a mi familia, mis preocupaciones y mis proyectos. Concédeme un descanso que renueve mis fuerzas para que mañana pueda retomar lo pendiente con ánimo, paciencia y fe.
Dame, Señor, silencio en la mente, serenidad en el alma y paz en el corazón.
