Paciencia
Paciencia : Saber esperar
Padre Dios, sé fuente de serenidad, de paciencia y de amor para esta persona que me lee. Amén.
La vida no obedece al ritmo de la tecnología.
Todo parece hecho para ya ! : mensajes instantáneos, compras que llegan en horas, respuestas inmediatas y entretenimiento constante. Y pensamos que eso es vida.
Las relaciones profundas necesitan tiempo, la confianza se construye lentamente; el duelo no se acelera; la sanación emocional no ocurre de un día para otro; el aprendizaje exige repetición; los proyectos importantes maduran paso a paso. Incluso un árbol tarda años en ofrecer buena sombra.
La impaciencia desespera y nos frustra. Lo valioso toma tiempo.
No tenemos resiliencia al mínimo tropezón y renunciamos a relaciones que podían crecer. Los , nuevos proyectos toman tiempo , necesitan entusiasmo y madurez, no menos importante : juzgamos a las personas y sus pasados sin darles la mínima oportunidad de dejarlos ser.
Nos volvemos impacientes con Dios. Esperamos respuestas en tiempos nuestros, siendo que su tiempo es diferente al nuestro . Hay milagros a su debido momento .
La fe bíblica ha estado unida a la esperanza. Abraham esperó. Israel esperó. Los discípulos aprendieron a esperar. Jesús mismo habló del Reino utilizando imágenes de semillas que crecen lentamente.
Esperar no es resignarse ni estar inmóvil. Esperar es caminar mientras confiamos. Trabajar con esperanza.
Adaptado del autor Alberto Linero
