Tu presencia me basta
Lc 11:13
« Pues si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre celestial dará el Espíritu Santo a quienes se lo pidan! »
A veces me acerco a Dios con tantas peticiones que olvido hacer silencio para recibirlo. Le hablo de mis preocupaciones, de mi familia y de aquello que anhelo resolver. Hoy, las palabras de Jesús en Lucas 11:13 me invitan a pedir también su Espíritu: esa presencia que fortalece la fe y orienta el corazón.
Orar es abrirle espacio a Dios en mi vida. Dejar que ilumine mis decisiones, me enseñe a esperar y me ayude a reconocer su amor, incluso cuando el día se torne gris.
Señor mío y Dios mío, gracias porque conoces las necesidades de mi corazón. Derrama sobre mí tu Espíritu Santo. Llena mi hogar de paz y amor; cuida nuestra salud y enséñanos a cuidarnos unos a otros.
Cuando me cueste comprender, ayúdame a confiar. Cuando llegue el cansancio, renueva mi esperanza. Que pueda terminar este día con silencio en la mente y paz en el corazón, agradecido porque Tú me acompañas.
En el nombre de Jesús. Amén.
