En lo pequeño está Dios
Una tarde con Mateo
«Cuando los justos claman al Señor, Él los escucha y los libra de todas sus angustias».
Salmo 34:17
Una tarde con mi nieto Mateo es mucho más que un momento compartido: es una bendición.
Al mirarlo, siento que Dios escucha cada oración. A veces no responde con palabras, sino con pequeños regalos que pone delante de nuestros ojos: una mirada inocente, una sonrisa, la presencia de la familia y la alegría sencilla de estar juntos.
Dios escucha.
Dios interviene.
Dios libera.
Y, a su tiempo, Dios actúa.
Hoy simplemente agradezco. Respiro y contemplo este instante.
Serenidad en el alma,
silencio en la mente
y paz en el corazón.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario