Pages

sábado, 20 de junio de 2026

Tu voto vale

Sin confianza no hay futuro 

Todos los colombianos sin excepción debemos recuperar la confianza, vivir a la defensiva y desconfianza constantemente genera una ansiedad colectiva. 


A la hora de contar el ultimo voto, si el ganador es Abelardo de la Espriella , como todo indica, acudo al significado de su nombre Abelardo que es "fuerza noble" o "noble valiente". Nombre masculino que destaca por transmitir dignidad, solidez y liderazgo. 

Y, si algo pide hoy el colombiano de a pie es confiar nuevamente en la dignidad y majestad del ejecutivo. 

Recuperar la esperanza,  que ser colombiano sea un honor  y fortaleza para levantarse diariamente a vivir en paz y 

trabajar por un futuro mejor. 


Es un pais que lo recibe en crisis nunca antes visto en todos los frentes. Urgentemente: seguridad, justicia, salud , energía , educación y recursos económicos. 


Algunos todavía recordamos los famosos bonos de solidaridad para la paz , bonos de guerra , bonos para la seguridad y bonos de deuda pública ordinaria cuando los recaudos han sido insuficientes para el enfrentar nefastas administraciones y conflictos internos.


Si el 7 de agosto de 2026 nos piden dinero para salir de la olla y enfrentar el endeudamiento en que el periodo del Sr. Gustavo Petro nos dejó, el discurso del nuevo presidente debe generar: confianza y empatía. 


De lo contrario va a ser otro periodo de confrontaciones y perdida generacional de tiempo vital para el pais. 


Este es un llamado cívico con el único propósito a quien corresponda , que busque recuperar la confianza nacional y  nace de mi preocupación por el presente y la esperanza de una reconstrucción institucional. 


Junio 21 de 2026 a salir a las 8:00 am a votar, todos ! No importa el frío, calor o la lluvia. 

Cumplir con la economía

Colombia por la dignidad democrática

 Ojalá el mismo domingo, mañana 21 de junio de 2026 , ganador y perdedor de la dignatura de la presidencia tengan en la encíclica papal de Leon XIV una guía de la grandeza por el bien de todo un pueblo, reconocer el triunfo del que gane, transición pacífica y respeto por el bien común.

El numeral 39 de la encíclica Magnifica Humanitas se refiere a la encíclica Centesimus annus, publicada en el centenario de Rerum novarum. El texto dice:


“En el centenario de Rerum novarum, la Encíclica Centesimus annus ofrece, por último, una reflexión sobre el colapso del sistema soviético y el afianzamiento de la democracia y la economía de mercado.”  


En el contexto de Magnifica Humanitas, el mensaje es actual: así como en el siglo XX se juzgaron los sistemas políticos y económicos a la luz de la dignidad humana, hoy también las nuevas tecnologías y la inteligencia artificial deben estar subordinadas al valor inviolable de la persona.  

Esto decía el Papa San Juan Pablo II: 


San Juan Pablo II retoma el mensaje de Pío XII según el cual la Iglesia puede valorar la democracia en la medida en que garantiza la participación efectiva de los ciudadanos, permite elegir y sustituir pacíficamente a los gobernantes e impide que el poder sea monopolizado por élites reducidas movidas por intereses particulares o ideológicos.”


Breve reflexión


Este numeral recuerda que la Iglesia no identifica el progreso humano con un sistema económico o político determinado. Reconoce los cambios históricos, como la caída del comunismo soviético y la expansión de la democracia y la economía de mercado, insiste en que estos solo son auténticos cuando están al servicio de la dignidad de la persona y del bien común

La libertad económica, sin responsabilidad ética y solidaridad, puede generar nuevas formas de exclusión. Todos somos una nación. 

Por eso la esperanza de los Colombianos es enorme por un presente y futuro mejor a pesar de las horas oscuras de estos 4 últimos años. 

Este año son los 135 años de la encíclica Rerum novarum.


La idea central es que la Iglesia no considera la democracia un valor absoluto por el solo hecho de existir, sino que la aprecia cuando cumple ciertas condiciones éticas y políticas fundamentales:


  1. Participación efectiva de los ciudadanos: el pueblo debe tener una intervención real en la vida pública, no solo formal. Gobierno y oposición reflexiva en convivencia pacífica. 
  2. Alternancia pacífica en el poder: los gobernantes deben poder ser elegidos y reemplazados mediante procedimientos libres y pacíficos.
  3. Límite a la concentración del poder: la democracia pierde legitimidad cuando pequeños grupos o élites capturan el Estado para servir intereses particulares o ideológicos en lugar del bien común. Esto es mandatorio. 


LLa legitimidad de un sistema político se mide por su servicio a la dignidad humana y al bien común, más que por su mera estructura institucional. 

La democracia, desde la doctrina social de la Iglesia, es valiosa cuando protege la libertad, la participación y evita la apropiación del poder por minorías privilegiadas.


viernes, 19 de junio de 2026

IA y los cristianos

Magnífica Humanitas 

Por el camino de Nehemías

Capitulo 3 numeral 90

Técnica y dominio. La grandeza de la persona humana ante las promesas dd la IA. Fragmento :


“Estamos llamados a interrogarnos sobre el gran proyecto de nuestra época: ¿qué estamos construyendo? Mientras el desarrollo tecnológico cambia rápidamente lenguajes, relaciones, instituciones y formas de poder, nosotros, los creyentes, debemos y podemos elegir en qué proyecto trabajar y con qué estilo, para custodiar y valorar la magnífica humanidad que nos ha sido brindada como don. No se trata de una decisión sobre nuestro futuro, sino sobre nuestro presente, porque la inteligencia artificial y las demás tecnologías emergentes ya son parte de nuestra vida cotidiana.” 


Para mi la reconstrucción de Jerusalem por por el camino de Nehemías es la opción no la torre de Babel. 


“El verdadero progreso no consiste en crear máquinas cada vez más poderosas, sino en construir una humanidad cada vez más humana.”


Encíclica papal Leon XIV 

domingo, 14 de junio de 2026

Subsidiaridad época digital

En el capítulo II, numeral 71 de la encíclica Magnifica Humanitas aborda el principio de subsidiaridad aplicado a la revolución digital. El texto dice:


“71. El principio de subsidiariedad vale de manera particular en el contexto de la revolución digital. Aquí el nivel superior no es el Estado, sino todo gran actor económico y tecnológico que ejerce un poder fáctico sobre las condiciones de la vida común. El nivel que absorbe competencias, datos y capacidad decisional está constituido por empresas y plataformas, que definen condiciones de acceso, reglas de visibilidad, formas de relación e incluso oportunidades económicas.


La subsidiariedad requiere que dichos procesos no se impongan desde lo alto de modo opaco y unilateral, sino que estén orientados al bien común mediante la transparencia, la responsabilidad y formas reales de participación (auditorías independientes, transparencia en los algoritmos, acceso equitativo a los datos, herramientas de apelación).” 


Reflexión espiritual: 

El numeral 71 recuerda que el verdadero progreso no consiste en acumular más poder o más información, sino en crear una sociedad donde la libertad, la participación y la solidaridad permitan que cada persona y comunidad desarrollen plenamente su vocación. La tecnología debe servir al hombre; nunca el hombre convertirse en servidor de la tecnología.


Este planteamiento mantiene una línea continua con la Doctrina Social de la Iglesia iniciada por Papa  Leon XIII y renovada para los desafíos del siglo XXI por Popa Leon XIV.