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martes, 31 de diciembre de 2019

Cartagena típica 2020

Esto que voy a decir es muy fácil escribirlo, pero la realidad es tozuda y se nos vienen tiempos de tirantez política.
En este año 2019 ocurrió algo insólito, una campaña disruptiva venció a una campaña política cautiva, pero no fue menos importante el voto en blanco.
No acostumbro a desearle suerte a nadie, sino éxitos aun en los pequeños fracasos; fracasos grandes no existen, existen la magnificación perceptiva de los mismos. Pues Cartagena no está 
ni para pequeños ni para grandes descalabros.
No voy a repetir los diagnóstico ya muy bien explicados en editoriales y columnas de opinión por autores de diferentes tendencias políticas. Mi interés hoy es otro.
¿Cartagena tiene una planeación? A pesar de que la ley exige al primer mandatario del distrito ser: el policía, educador y médico de la ciudad, para eso fue elegido, no menos importante y, tal vez lo mas importante ser el administrador visionario de una ciudad que ha sido atomizada y que ha quedado sin centro geográfico ni centro político. Si hacemos un ejercicio en “Google maps” ubicar que es centro y que es periferia, Cartagena no es fácil de delimitar. 
Hoy sábado 28 de diciembre de 2019 en el peridico El Universal de Cartagena,Socorrito Rodriguez invito al alcalde elegido por los cartageneros a ser un buen chef, saber preparar, cocinar y distribuir el choncho, Yo lo invito a que nos convoque a todos a la mesa, pero con un programa estructurado para celebrar los 500 años de una Cartagena que sueñe con ser milenaria; una ciudad que merece el amor de todos.

No necesitamos más diagnósticos, sino estrategias y acción para sacar la ciudad adelante. 
Poner en ejecución las cosas buenas heredadas; hacer tabula rasa es retroceder lo 
inimaginable.
El recaudo distrital no puede ser confiscatorio, el uso del tesoro debe ser bien presupuestado y su ejecución bien invertido ¿sencillo? Pues no. La demanda social, la demanda estructural y la demanda cultural es tan grande de esta nuestra Cartagena, que debemos ser no ciudad inteligente, debemos ser ciudadanos audaces.

Espero que el secretario de educación recuerde que educación no es escolaridad; al secretario de salud que salud no es atención es prevención y promoción, y a la secretaria del interior que seguridad no es castigo es persuasión y cumplimiento de la buena convivencia ciudadana.

Señor William (Guillermo) Dau, usted tiene la inteligencia suficiente, le cabe la ciudad en la cabeza y en el corazón. Le ruego, haga todo lo posible para evitar otras elecciones atípicas.  Solo eso le pido. 

Por último, gobernar a Cartagena es como gobernar a Bogotá, las dos 
ciudades mas importantes del país: Cartagena es sede alterna del gobierno y la puerta de 
entrada del turismo mundial.
Feliz 2020 a todos mis amigos cartageneros que somos todos los que aquí vivimos.



sábado, 7 de diciembre de 2019

Gander

Este escrito cedido por un autor desconocido que me pidió su difusión.

Conocías esto?

TODOS SABEMOS DEL ATAQUE TERRORISTA A LAS TORRES GEMELAS, ¿ PERO HAS OÍDO HABLAR DEL PEQUEÑO PUEBLO CANADIENSE DE GANDER?
EL MISMO DÍA QUE SE MANIFESTÓ LA PEOR MALDAD HUMANA, EN GANDER EL SER HUMANO DEMOSTRÓ TAMBIÉN DE LO QUE ES CAPAZ. AQUÍ TE LO CUENTO—

11 de septiembre de 2001. Terroristas islámicos secuestran y estrellan cuatro aviones de pasajeros. Miles de muertos. Estados Unidos cierra su espacio aéreo. Cientos de vuelos intercontinentales no pueden llegar a su destino y se derivan a Canadá. Fue la operación “Yellow Ribbon”.

Más de 500 vuelos trasatlánticos y 90 transpacíficos estaban en el aire en el momento del cierre. 238 de ellos habían superado el punto de no retorno y no podían regresar a Europa. Sólo tenían una opción: aterrizar en Canadá.

Las autoridades aéreas de Canadá se encontraron con casi 250  aviones de fuselaje ancho que debían aterrizar, de ser posible, lejos de las grandes ciudades, porque ellas también podían ser objetivos terroristas.

No sólo se trataba de hacerlos aterrizar: ningún avión podía despegar después, puesto que el espacio aéreo canadiense también se había cerrado para todos los aviones civiles antes de la hora de comer.

Había que hacerse cargo de toda esa gente: más de cuarenta mil pasajeros.

Se decidió que los aeropuertos de Halifax y Gander recibieran la mayoría de los vuelos trasatlánticos. 47 llegaron a la ciudad de Halifax, capital de Nueva Escocia; 38 a Gander. Halifax es una ciudad de 400.000 habitantes, pero Gander ni siquiera llegaba a los 10.000.

Gander tenía un aeropuerto internacional capaz de recibir aviones de fuselaje ancho porque fue parada obligada para recargar combustible de los vuelos desde Europa hasta los años setenta, cuando los aviones tenían menos autonomía. Pero en 2001 era un aeropuerto regional pequeñito..

Pero entonces sucedió lo que sucedió y Gander se convirtió en el destino obligado de docenas de aviones.

38 aviones de fuselaje ancho, incluidos varios Boeing 747 más grandes que la propia terminal, aterrizaron en Gander en las seis horas posteriores al cierre del espacio aéreo estadounidense. Seis mil setecientas personas aterrizaron en un pueblo de diez mil habitantes.

El número total de habitaciones de hotel disponibles en Gander y en setenta y cinco kilómetros a la redonda no llegaba a 500. Faltaban unas tres mil habitaciones, más o menos.
Las autoridades, desbordadas por la situación, pidieron ayuda por la radio. Y la recibieron: miles de personas de Gander y de todos los pueblos de alrededor dejaron todo lo que estaban haciendo y se lanzaron a ayudar.

El impacto emocional de las imágenes de las Torres Gemelas cayendo había sido tan devastador que cuando la población recibió la noticia de que había víctimas colaterales de los atentados esperando a ser ayudadas, no tuvieron la menor duda de qué hacer.

En los aviones la situación era dramática. No sólo habían aterrizado en un pueblo en mitad de la nada de la isla de Terranova, sino que en muchos casos ni siquiera sabían por qué. Y peor aún: no podían bajar de los aviones, ni pudieron hacerlo durante más de 24 horas.

Cuando bajaron, agotados física y mentalmente, recibieron además la noticia de que tendrían que permanecer al menos 48 horas más en aquel lugar, hasta que el espacio aéreo se abriera de nuevo.
El panorama era muy oscuro. Hasta que llegó la gente de Gander.

La gente del avión ("plane people", en palabras de los habitantes de Gander) no tenía nada. Su equipaje estaba en el avión y allí seguiría. Dos días de tensión y terror sin ducharse, y ni siquiera batería en el celular. Eran, básicamente, unos refugiados

Y entonces llegó la gente de Gander. Mil familias abrieron sus casas para acoger a más de tres mil personas, a las que además surtieron de todo lo necesario.

Varios miles de personas más donaron ropa, productos de higiene personal, comida o pañales tras la petición de una estación de radio.
La compañía de teléfonos instaló dos docenas de aparatos gratuítos para que los desesperados pasajeros pudieran hablar con sus familias. Los colegios cerraron para habilitar sus instalaciones como dormitorios.

Cientos de personas llegaron desde todos los pueblos de la región cargadas con bocadillos preparados por ellos mismos, comida precocinada, botellas de agua y todo lo que se les ocurrió que podría hacerles falta a la gente de los aviones.

Las necesidades básicas de los refugiados de los aviones fueron cubiertas por ciudadanos y comerciantes locales. Pero no se quedaron ahí. Los primeros pasajeros tardaron tres días en marcharse. En esos tres días sus anfitriones hicieron que se sintieran como en casa.

Se llevaron a sus invitados de excursión a conocer la isla de Terranova, les acompañaron a la iglesia, les ayudaron a comunicarse con sus seres queridos y trataron como si fueran uno más de la familia a perfectos desconocidos, a los que quizás nunca volverían a ver.

Enfermeros y médicos se presentaron voluntarios para cuidar de las mujeres embarazadas. Se buscaron intérpretes par los pasajeros que no sabían inglés.

Cuando los pasajeros volvieron a sus aviones una vez abierto el espacio aéreo se contaban unos a otros sus experiencias como si estuvieran hablando de unas vacaciones.

Amistades eternas se forjaron en aquellos días en los que una ciudad se volcó con miles de desconocidos. En agradecimiento, uno de los pasajeros abrió un fondo para pagar la universidad de los estudiantes de Gander. Esperaba recaudar miles de dólares. ¡Recaudó millón y medio de dólares procedentes de los agradecidos pasajeros!

Gander se ganó un hueco en la historia, pero sobre todo en los corazones de todos aquellos desplazados que se vieron atrapados por la sinrazón terrorista en un pueblo a miles de kilómetros de sus casas.

Gander, ese día, fue un símbolo del bien.

*Por favor: envíen esta historia ( menos conocida y ocurrida el mismo día de los atentados en el pueblo de Gander y la Operación Yellow Ribbon (lazo amarillo) a todas las personas que puedan. Para q todos aprendan de solidaridad y caridad hacia otras personas menos afortunadas*


sábado, 30 de noviembre de 2019

Penitencia

La confesión, sacramento de la reconciliación, como católico es un acto íntimo y secreto; a nadie podría interesarle, o le tendría sin cuidados lo que yo pueda pedirle a Dios por intermedio de un sacerdote.

Ahora bien, la penitencia puede hacerse pública a un ciclo íntimo de familiares y amigos. O igualmente me la reservo para mí solo. Posiblemente tampoco tendría valor alguno para los demás. 
Pero, viendo lo que pasa en el mundo expresar públicamente la tarea que me pone el sacerdote, ejercicio espiritual nada fácil, es: Renunciar a mí, renunciar a mi soberbia. 
Renuncio en el nombre de Jesús Cristo a mí mismo para que el que me vea lo vea. De verdad, no es fácil. Es de lo más difícil. 

Ante tanta pobreza y dolor humano que vemos a diario, solo puedo tener gratitud con la vida independientemente de mis propios sufrimientos; nada comparado con el que vive sin hogar, el que no tiene ese calor humano, ni un techo, ni comida y mucho menos amor alguno.
La penitencia propuesta que debo hacer es dura, como católico es una línea de acción clara y contundente, es un mandato. Pero hoy comparto la misma porque creo, independiente de los creyentes o de los agnósticos, renunciar a nuestra soberbia puede ser un gran paso.

En el libro “El regreso del hijo prodigo”, la parábola del amor del padre nos describe las tribulaciones de ambos hijos, el menor y el mayor; también nos muestra el amor del padre, que a su vez de padre es madre. Con esas reflexiones pensé esta es una forma de conseguir reconciliarnos entre todos, deponiendo las vanidades y la soberbia. 

¿Será que en Colombia podríamos hacer penitencias? ¿Cada uno durante un tiempo mientras damos un respiro al presidente, jueces y legisladores? El país necesita urgentemente una reconciliación, pero con desmanes y oídos sordos de parte y parte no lo veo viable. Pero es posible. 

Hoy (Noviembre 28 de 2019, Portafolio) lamenté profundamente que un editorialista de un periódico serio y reconocido en el país “invita” al presidente a hablar con el pueblo y los voceros, no por la invitación misma, bienvenida, es por el desconocimiento; o, ¿Será que es más leña al fuego? 
Si el editorialista que debe leer mucho, empaparse y tener una línea de tiempo de lo que hace el gobierno desconoce que durante 16 meses es eso exactamente lo que viene haciendo el presidente, hablando con el pueblo. 
¿Qué se espera del que no lee nada? ¿Del que solo sigue pantallazos de teléfonos? 
Nadie niega los problemas, los grandes conflictos y la injusticia del país, pero este no es un país de ángeles, lastimosamente. 

A mi manera de ver, nuestro presidente ha sido demócrata; lo demuestra el hecho que quienes lo apoyamos y quienes no lo hicieron, están exigiendo cosas que él no prometió. Está desarrollando lo que dijo en campaña y si somos honestos con nosotros mismos, está corrigiendo los errores que ha cometido. No hay nadie, ni hubo gobierno alguno, que no cometa errores. 

Bienvenido el debate y los aportes, pero con civilidad y respeto. 

*El regreso del hijo prodigo. Henri J.M. Nouwen. Meditaciones ante el cuadro de Rembrandt


sábado, 23 de noviembre de 2019

Retrovisor


Retrovisor
Es casi imposible no opinar ni expresar la sensación que tenemos cada uno de los colombianos hoy.

Del paro 21N, noviembre 21 de 2019, es imposible sustraerse y hacerse el de la vista gorda.
Solo 14 meses de gobierno con muchas conquistas, una grande, el no negociar contra prebendas a nivel del congreso para sacar adelante sus propuestas. Pero aun así el país es sordo a pesar de que uno de los gritos mas grandes es combatir la corrupción. Se combate y no se apoya ¿contra sentido?

Pero como la autoevaluación es necesaria, he apoyado y sigo apoyando al presidente Ivan Duque, creo que es necesario hacer un alto en el camino y ver que pasó el este 21N.
El país cambió, el mundo cambió; son diferentes al que me tocó cuando crecí. 

A pesar de que el presidente ha estado dirigiendo su programa a los jóvenes, a los estudiantes, a las universidades, a preservar el ecosistema nacional, a ser incluyente y  muchas otras conquistas; el resentimiento de los perdedores han sabido utilizar audazmente un discurso incendiario basado en falacias. 
Han canalizado el inconformismo de las injusticias, producto de la impunidad y el narcotráfico, la cual es una herencia maldita, distorsionando las acciones de este gobierno que ha combatido estos tumores.

Desde el primer día, los áulicos del presidente y su mismo partido pidieron retrovisor; en lo personal nunca he creído que sea muy bueno hacer uso del espejo. Pero, la verdad tozuda, unida a la ignorancia más la amnesia, obligaba a mostrar cómo se encontró el país. 

En 14 meses, ¡14! no es posible secularizar el país. (uso la palabra secular en otro sentido diferente al religioso, es el cambio de valores civiles por otros de tipo iconoclastas).

Tengo esperanzas y también fe que el presidente Ivan Duque en estos momentos, en silencio, está pidiéndole a Dios mucho discernimientos. Y le pido a Dios (soy creyente) que lo ilumine y sepa escuchar las voces sinceras de personas que están por encima de todo bien y mal, para que tome las decisiones que Colombia necesita. 

En lo personal, no me gusta la represión, va en contra de mi forma de ser, prefiero la persuasión en las diferencias.
Cartagena, Colombia y cada rincón del país necesitan mano de obra, pues mano a la obra, construyamos y no destruyamos.



lunes, 18 de noviembre de 2019

21 de Noviembre de 2019

Lastimosamente se le ha dado el nombre de Marchar o no marchar al cese de actividades del 21 de noviembre de 2019.

¿Paro? ¿Huelga? ¿Marcha? ¿manifestación?
Tengo una encrucijada en el alma. 

Sabiendo que este país tiene muchas inequidades e injusticias, hay motivos para reclamar y exigir muchísimas cosas. 

Pero de ahí a tener razones o justificaciones para que en menos de 18 meses de gobiernos hayamos tenido mas de 150 días de cese de actividades de diferentes clases de motivaciones, realmente deja un mal sabor en la boca.


Se volvió un sambenito tratar de medir el aceite” a un gobernante cada tanto tiempo como si así lográramos con una varita mágica resolver tantas herencias malditas.


No. Definitivamente, en lo personal, teniendo motivos para hacer reclamos no pienso salir a caminar el 21 de noviembre de 2019 para reivindicar tantas injusticias.

Creo que llegó el momento que los líderes de este movimientos, de los anteriores y de los que faltan, sepan que hay otra forma de dialogar y construir una nueva civilización.

La fiebre no está en las sabanas. Debemos todos hacer un autoanálisis y ver en que estamos aportando, como y que estamos dejando de hacer por nuestro país.
Revisar si definitivamente el modelo político llegó a su ciclo vital y necesitamos otro tipo de gobierno.

Las regiones somos los mas perjudicados. Algunos sectores somos mas vulnerables que otros. Pero definitivamente la pobreza, corrupción y la impunidad son los temas que alimentan el narcotráfico.

Los que de una u otra forma perdieron en las urnas deben hacer un acto de constricción y comenzar a trabajar sobre una unidad programática y hacer propuestas para un país viable en el tiempo.

Respetaré el Paro 21N pero me abstengo a salir a caminar ese día porque si no tendría que parar todos los días por tantas injusticias y ahí se para el país de un todo.

Esperemos que no hayan hechos de lamentar.



martes, 17 de septiembre de 2019

Maremoto en Cartagena

Hace un tiempo alguien me dijo: Junior, Cartagena lo que necesita es un maremoto para pellizcarse. Por supuesto, mi reacción inmediata fue decir no. Cuánto desastre puede ocasionar eso. Luego de algunos años he visto que el tal tsunami sucedió, Cartagena perdió la institucionalidad y si no nos pellizcamos quedaremos en un desierto.

Así como se le exige a cada candidato su declaración de renta antes de ser elegido, se debe pedir si tiene inhabilidad tanto jurídica como moral para ser nuestro líder alcalde. No resistimos otra alcaldía atípica.

Son billones de pesos a invertir para hacer viable nuestra ciudad a 500 años más. Estas cifras necesitan de un manejo pulcro de unos recursos que han sido difícil de conseguir.

Por otro lado, debemos aprender a convivir en una sola ciudad todas las pequeñas (Ni tan pequeñas) comunidades dentro de un robusto distrito.

Generar empleo para tener familias fuertes, educando las futuras generaciones y con ellos prevenir la delincuencia y por supuesto mejorar la calidad de vida de estas.

Respetar el ecosistema natural que Dios nos regaló y eso solo se consigue con miles de líderes siguiendo políticas asertivas de quien sea elegido este 27 de octubre de 2019 y los siguientes 3 cuatrienios.

Cartagena es de todos, pero al parecer se la dejamos a pocas manos para que hicieran lo que les dio la gana. Un POT caduco, un sistema administrativo obsoleto y una población descarriada.

Necesitamos seguridad, autoridad e infraestructura. Sin esa tríada estaremos dando palos de ciegos y lo poco que nos queda se desvalorizará. El patrimonio está en riesgo y nosotros aun absteniéndonos de votar.

Una ventaja que tenemos hoy es que nuestro presidente y su vicepresidente le están dando un gran respaldo como nunca a la ciudad, el alcalde Pedrito Pereira ha conseguido ordenar la casa en muy poco tiempo y contener la debacle a la que estuvimos expuestos.

Cartagena debe comenzar ya su catarsis, planeación y ejecución del plan casi que todo al mismo tiempo. Esto no da espera. No puedo ni un minuto imaginarme la ciudad hipotecada y atípica nuevamente.

No más, estamos a menos de 40 días para escoger la persona capaz de ser nuestro líder. Un ingeniero acompañado de un equipo social y humano que organice un gran plan Cartagena 500 años en su ejecución, educación, salud y cultura ciudadana. Que sea el primer paso a otra seguidilla de gobiernos continuos y legar una gran ciudad para nuestros hijos y nietos.

Yo escogí el número 2 en el tarjetón, Fernando Araujo Perdomo.

Escoge tu candidato, pero vota.





jueves, 5 de septiembre de 2019

Fernando # 2 en el tarjeton


Fernando Araújo Perdomo

Estamos ad-portas de una nueva elección para mi ciudad y ciudad de todos los colombianos. Esperemos que sea la última vez que no tengamos que realizar nuevamente atípicas ni mucho menos alcaldes encargados. Cartagena necesita recuperar su institucionalidad. 

Un alcalde elegido para 4 años y que cimiente una estructura sólida administrativa y operativa con el propósito que los próximos 3 alcaldes siguientes hagan seguidillas de obras tanto físicas como humanas.

Si bien para elegir gobernador las opciones no llenan las expectativas, para la alcaldía tenemos una situación contraria, demasiados candidatos. Pero de todos, hoy, tenemos uno con formación y experiencia, con una hoja de vida muy buena en lo público y privado, pero con un componente grandísimo: lo humano.

Fernando Araujo Perdomo, a quien conozco personalmente muy bien, tiene los atributos para coger a Cartagena en este momento histórico y comenzar el cambio.

En un solo escrito no puedo desarrollar sus ideas programáticas más importante que tiene para la ciudad, pero trataré de resumir en las próximas entregas el programa de Fernando Araujo Perdomo antes de llegar el dia de las elecciones. 

De la biografía de Fernando por supuesto hay que dividirla en dos: antes y después de su secuestro. Son hechos históricos que no pueden ser revertidos, lo pasado pasó.

Si tomamos su formación y experiencia previa al secuestro; con sus ejecutorias en lo privado y público, porque no, de sus errores también. Si, a eso le unimos la vital vivencia de un secuestro que en vez de amilanarlo y acobardarlo tomó la firme decisión de mantenerse mental y espiritualmente libre: tenemos al hombre capaz de devolvernos la esperanza en Cartagena.

Las otras candidaturas, legítimas todas, tienen en algunos candidatos una oportunidad futura.
Uno de mis sueños es ver antes de morir una derrota: la del abstencionismo. Cartagena no puede seguir en la abstención. No podemos seguir quejándonos si vendemos el voto y los otros no votan.

Fernando, tu tienes las capacidades y nosotros la voluntad de ayudarte a sacar a Cartagena del ostracismo y del caos institucional.


Votaré el número 2 este 27 de octubre de 2019.








lunes, 29 de julio de 2019

1 año de gobierno

Falta mucho pero a casi un año de cumplir el encargo como presidente de los colombianos, el Dr Ivan Duque y su equipo de gobierno han logrado algunos resultados que no son de poca monta.
1. Se encontró un país con deuda del 54%, déficit fiscal alto. Riesgo de perder grado de inversión. Se bajo el déficit al 2.2% a pesar del problema de los migrantes que nos cuesta 0.5% del PIB.
2. Bajaron la carga de impuestos a las empresas del 68% al 50%. Aún así el recaudo ha aumentado 10%. Sin cargarle más a la clase media. Solo a quienes ganan más de 35 millones mensuales.
3. Sacaron adelante el decreto de incautación de drogas para proteger a nuestras familias. Falta que los alcaldes se comprometan a implementarlo con mayor decisión.
4. En educación consiguieron inversiones históricas. Ya llevamos 48.000 becados en educación superior. Vamos a llegar a 320.000
5.  Sector salud, por primera vez en muchos años el gobierno logra un presupuesto equilibrado. Sin déficit. Al tiempo se aprobó la ley de punto final que va a sanear las finanzas de los hospitales. Y se logró también la ley que le da dientes a la supersalud para sancionar  a los prestadores que no funcionen.
6. Se frenó la tendencia creciente de los cultivos ilícitos (eso lastimosamente un ala de la izquierda política anda tan brava ). Aún falta mucho, ha sido difícil por la prohibición del uso de la aspersión. Pero la corte dió un buen paso para continuar con buenos controles de las aspersión .
7. De 29 proyectos de infraestructura congelados se han reactivado 22.
8. Se logró la ley de modernización de las TIC  para llevar el internet a los más pobres.
9. Se subió  el salario mínimo más que en los últimos 25 años. No es suficiente, tenemos que seguir avanzando en mejorar la productividad y los ingresos de los trabajadores. Sacrificio que debemos hacer y ajustarnos  a una deuda histórica.
10. Respetando el medio ambiente, se logró cerrar la construcción de proyectos de generación con fuentes alternativas por 1350 megas.
Veníamos de generar solo 50 con esas fuentes y la meta es de 1.600. Vamos por mas.
Empleo
Contrasentidos
Crecer



sábado, 27 de julio de 2019

Educación, respeto y tolerancia

Julio 26 de 2019 Marcha por nuestros líderes sociales.

En la ciudad heroica, Cartagena, nuestro presidente de la república , se une a la marcha por los líderes sociales.
Acto además de representativo como primer mandatario de los colombianos , fue un acto de compromiso serio con las víctimas y una actitud valerosa.

Pero hubo una cantidad de manifestante, que por no gustar de Ivan Duque ,  atropellaron al presidente, con ello a muchos ciudadanos que todavía tenemos fe que en Colombia  hay posibilidad de cambiar algunas costumbres políticas.

Por supuesto es muy difícil identificar los sediciosos , ellos pueden actuar representando  otra corriente política pero no por ello deja de ser un acto vergonzoso de intolerancia.

Sería importante , por haber ocurrido en Cartagena, que los aspirantes a gobernar nuestra ciudad expresen su opinión ante este acto bochornoso. 

En mi nombre personalmente , considero un acto no solo de agresión sino de pésima educación y cultura ciudadana.
Al señor presidente, su vicepresidente, a nuestro alcalde , gobernador y demás autoridades que marcharon por nuestros lideres amenazados y los caídos, los cartageneros le pedimos disculpas por aquellos inadaptados sociales que no son capaces de vivir en la diferencia.

Invito a todos a no desfallecer y seguir a nuestro presidente apoyándolo en su afán por cambiar las costumbres políticas para bien de todos.












Marcha por lideres sociales

sábado, 6 de julio de 2019

Ganar y perder


Ganar o perder

A propósito de la Copa América de fútbol, he visto muchísimas reacciones ante la pérdida de Colombia en la ronda de octavos de finales. Si bien no soy muy amante del fútbol y mucho menos verlo por televisión; cuando juega Colombia por supuesto,nos animamos para verlo jugar.

Desde mi adolescencia me ha gustado mucho el deporte y he practicado varios de ellos; por supuesto no soy un deportista consumado y mucho menos destacado, pero aun sigo practicando algunos de ellos.

El futbol (Soccer) no responde a las expectativas de un deporte como todos, llama la atención la pasión que despierta. Me explico: Es uno de los pocos (¿O el único?) que se da el lujo de terminar empatado. Eso nunca lo voy a entender. El ajedrez se entiende porque son 2 inteligencias iguales, pero en los otros deportes se trabajan fortalezas y debilidades para siempre tener un ganador.

Peter Drucker, el padre de la administración, en sus múltiples libros y ensayos explica el trabajo en diferentes formas: Individual y por equipo.

Para el logro de un buen resultado tiene un ejemplo interesante comparando 3 deportes y explica por qué el tenis en dupla es el más equilibrado que logra mejores resultados haciendo salvedad que el beisbol es el que mejor define la estrategia empresarial.

En el fútbol todos van tras un balón para buscar un gol, cualquiera puede hacerlo, necesita un alto grado de sincronización, pero muchas veces depende de una genialidad individual, alto riesgo.

En el béisbol cada jugador a la defensiva tiene una posición definida, debe saber rápida y mentalmente cómo jugar ante las infinitas posibilidades de hacer cada out para ganar el inning. A su vez el lanzador (Pitcher) debe intentar dominar cada bateador sabiendo como engañarlo permanentemente con todo tipo de lanzamientos. El bateador desarrolla una agilidad visual, mental y física para hacer el “swing” correcto para embasarse, empujar y hacer carreras. En el béisbol la estrategia del mánager es importantísima, por eso, el rey de los deportes tiene una base y una fundamentación de estudio que exige en más de 3 horas de juego un nivel de concentración enorme y una agilidad mental exacta. 
Finalmente, Peter Drucker resalta el tenis de campo en dobles como una perfecta combinación: La fortaleza de un jugador en el fondo del juego se une con la fortaleza del jugador en la red. 

Si ambos son buenos en cada una de las posiciones,la sincronización y reflejo en cada jugada es contundente para ganar la batalla.
Creo que el fútbol está en mora con la afición de buscar soluciones importantes, que al final de un torneo no quede campeón un equipo con mayor número de empates, sino aquel que tenga el mayor número de triunfos. El mejor. 


La sociedad postcapitalista. P. Drucker
Nota: hay quienes hacen su propia interpretación de los equipos de trabajo y sus respectivos resultados.



lunes, 10 de junio de 2019

Rodolfo Hernandez

Hoy en mi reflexión, apartándome un poco de mi ciudad Cartagena, me traslado a Bucaramanga. Pienso en lo que ha sido la última administración e imagen de su alcalde, un “outsiders” de la política que rompió todos los esquemas.

Rodolfo Hernández Suarez se salió de su área de confort hastiado de tantas mañas políticas en su ciudad, se lanzó para ser elegido alcalde y ganó.

En todos estos años, para ser honesto, no conozco la versión de sus contradictores; se enfrentó a una casta que, según él y su pueblo, desgreñaron a esa hermosa ciudad llamada la “ciudad de los parques.”

Bucaramanga es ejemplo de orden, austeridad y pujanza de sus ciudadanos, me consta la valentía y el honor del santandereano. Su alcalde actual pudo ser castigado por intemperancias, mas no por otras cosas.

Intemperancias propias del malestar que causa la corrupción y la injusticia, viéndose impotente delante de tantos problemas y no poderlos resolver todos, pero hizo mucho. No aplaudo los actos de agresividad, pero entiendo la desesperación del momento del alcalde.

Su vehemencia, la cual no oculta, le permitió granjearse la enemistad de pocos, pero el corazón de la mayoría.

Me pregunto: ¿Cartagena merece un alcalde así? ¿El país merece un presidente así? Ambas preguntas las respondo: Sí.

Si el Sr. Rodolfo Hernández, alcalde actual de Bucaramanga, se atempera un poco pero sin perder el pulso, la buena voluntad y entereza que lo caracteriza, no dudo que está para grandes cosas y con ello dignificar la política, máxima expresión del servicio a los más necesitados y para toda una población que quiere un mejor país.

Cartagena Junio 10 de 2019