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martes, 31 de diciembre de 2019
Cartagena típica 2020
sábado, 7 de diciembre de 2019
Gander
Conocías esto?
TODOS SABEMOS DEL ATAQUE TERRORISTA A LAS TORRES GEMELAS, ¿ PERO HAS OÍDO HABLAR DEL PEQUEÑO PUEBLO CANADIENSE DE GANDER?
EL MISMO DÍA QUE SE MANIFESTÓ LA PEOR MALDAD HUMANA, EN GANDER EL SER HUMANO DEMOSTRÓ TAMBIÉN DE LO QUE ES CAPAZ. AQUÍ TE LO CUENTO—
11 de septiembre de 2001. Terroristas islámicos secuestran y estrellan cuatro aviones de pasajeros. Miles de muertos. Estados Unidos cierra su espacio aéreo. Cientos de vuelos intercontinentales no pueden llegar a su destino y se derivan a Canadá. Fue la operación “Yellow Ribbon”.
Más de 500 vuelos trasatlánticos y 90 transpacíficos estaban en el aire en el momento del cierre. 238 de ellos habían superado el punto de no retorno y no podían regresar a Europa. Sólo tenían una opción: aterrizar en Canadá.
Las autoridades aéreas de Canadá se encontraron con casi 250 aviones de fuselaje ancho que debían aterrizar, de ser posible, lejos de las grandes ciudades, porque ellas también podían ser objetivos terroristas.
No sólo se trataba de hacerlos aterrizar: ningún avión podía despegar después, puesto que el espacio aéreo canadiense también se había cerrado para todos los aviones civiles antes de la hora de comer.
Había que hacerse cargo de toda esa gente: más de cuarenta mil pasajeros.
Se decidió que los aeropuertos de Halifax y Gander recibieran la mayoría de los vuelos trasatlánticos. 47 llegaron a la ciudad de Halifax, capital de Nueva Escocia; 38 a Gander. Halifax es una ciudad de 400.000 habitantes, pero Gander ni siquiera llegaba a los 10.000.
Gander tenía un aeropuerto internacional capaz de recibir aviones de fuselaje ancho porque fue parada obligada para recargar combustible de los vuelos desde Europa hasta los años setenta, cuando los aviones tenían menos autonomía. Pero en 2001 era un aeropuerto regional pequeñito..
Pero entonces sucedió lo que sucedió y Gander se convirtió en el destino obligado de docenas de aviones.
38 aviones de fuselaje ancho, incluidos varios Boeing 747 más grandes que la propia terminal, aterrizaron en Gander en las seis horas posteriores al cierre del espacio aéreo estadounidense. Seis mil setecientas personas aterrizaron en un pueblo de diez mil habitantes.
El número total de habitaciones de hotel disponibles en Gander y en setenta y cinco kilómetros a la redonda no llegaba a 500. Faltaban unas tres mil habitaciones, más o menos.
Las autoridades, desbordadas por la situación, pidieron ayuda por la radio. Y la recibieron: miles de personas de Gander y de todos los pueblos de alrededor dejaron todo lo que estaban haciendo y se lanzaron a ayudar.
El impacto emocional de las imágenes de las Torres Gemelas cayendo había sido tan devastador que cuando la población recibió la noticia de que había víctimas colaterales de los atentados esperando a ser ayudadas, no tuvieron la menor duda de qué hacer.
En los aviones la situación era dramática. No sólo habían aterrizado en un pueblo en mitad de la nada de la isla de Terranova, sino que en muchos casos ni siquiera sabían por qué. Y peor aún: no podían bajar de los aviones, ni pudieron hacerlo durante más de 24 horas.
Cuando bajaron, agotados física y mentalmente, recibieron además la noticia de que tendrían que permanecer al menos 48 horas más en aquel lugar, hasta que el espacio aéreo se abriera de nuevo.
El panorama era muy oscuro. Hasta que llegó la gente de Gander.
La gente del avión ("plane people", en palabras de los habitantes de Gander) no tenía nada. Su equipaje estaba en el avión y allí seguiría. Dos días de tensión y terror sin ducharse, y ni siquiera batería en el celular. Eran, básicamente, unos refugiados
Y entonces llegó la gente de Gander. Mil familias abrieron sus casas para acoger a más de tres mil personas, a las que además surtieron de todo lo necesario.
Varios miles de personas más donaron ropa, productos de higiene personal, comida o pañales tras la petición de una estación de radio.
La compañía de teléfonos instaló dos docenas de aparatos gratuítos para que los desesperados pasajeros pudieran hablar con sus familias. Los colegios cerraron para habilitar sus instalaciones como dormitorios.
Cientos de personas llegaron desde todos los pueblos de la región cargadas con bocadillos preparados por ellos mismos, comida precocinada, botellas de agua y todo lo que se les ocurrió que podría hacerles falta a la gente de los aviones.
Las necesidades básicas de los refugiados de los aviones fueron cubiertas por ciudadanos y comerciantes locales. Pero no se quedaron ahí. Los primeros pasajeros tardaron tres días en marcharse. En esos tres días sus anfitriones hicieron que se sintieran como en casa.
Se llevaron a sus invitados de excursión a conocer la isla de Terranova, les acompañaron a la iglesia, les ayudaron a comunicarse con sus seres queridos y trataron como si fueran uno más de la familia a perfectos desconocidos, a los que quizás nunca volverían a ver.
Enfermeros y médicos se presentaron voluntarios para cuidar de las mujeres embarazadas. Se buscaron intérpretes par los pasajeros que no sabían inglés.
Cuando los pasajeros volvieron a sus aviones una vez abierto el espacio aéreo se contaban unos a otros sus experiencias como si estuvieran hablando de unas vacaciones.
Amistades eternas se forjaron en aquellos días en los que una ciudad se volcó con miles de desconocidos. En agradecimiento, uno de los pasajeros abrió un fondo para pagar la universidad de los estudiantes de Gander. Esperaba recaudar miles de dólares. ¡Recaudó millón y medio de dólares procedentes de los agradecidos pasajeros!
Gander se ganó un hueco en la historia, pero sobre todo en los corazones de todos aquellos desplazados que se vieron atrapados por la sinrazón terrorista en un pueblo a miles de kilómetros de sus casas.
Gander, ese día, fue un símbolo del bien.
*Por favor: envíen esta historia ( menos conocida y ocurrida el mismo día de los atentados en el pueblo de Gander y la Operación Yellow Ribbon (lazo amarillo) a todas las personas que puedan. Para q todos aprendan de solidaridad y caridad hacia otras personas menos afortunadas*
sábado, 30 de noviembre de 2019
Penitencia
sábado, 23 de noviembre de 2019
Retrovisor
lunes, 18 de noviembre de 2019
21 de Noviembre de 2019
martes, 17 de septiembre de 2019
Maremoto en Cartagena
jueves, 5 de septiembre de 2019
Fernando # 2 en el tarjeton
lunes, 29 de julio de 2019
1 año de gobierno
1. Se encontró un país con deuda del 54%, déficit fiscal alto. Riesgo de perder grado de inversión. Se bajo el déficit al 2.2% a pesar del problema de los migrantes que nos cuesta 0.5% del PIB.
2. Bajaron la carga de impuestos a las empresas del 68% al 50%. Aún así el recaudo ha aumentado 10%. Sin cargarle más a la clase media. Solo a quienes ganan más de 35 millones mensuales.
3. Sacaron adelante el decreto de incautación de drogas para proteger a nuestras familias. Falta que los alcaldes se comprometan a implementarlo con mayor decisión.
4. En educación consiguieron inversiones históricas. Ya llevamos 48.000 becados en educación superior. Vamos a llegar a 320.000
5. Sector salud, por primera vez en muchos años el gobierno logra un presupuesto equilibrado. Sin déficit. Al tiempo se aprobó la ley de punto final que va a sanear las finanzas de los hospitales. Y se logró también la ley que le da dientes a la supersalud para sancionar a los prestadores que no funcionen.
6. Se frenó la tendencia creciente de los cultivos ilícitos (eso lastimosamente un ala de la izquierda política anda tan brava ). Aún falta mucho, ha sido difícil por la prohibición del uso de la aspersión. Pero la corte dió un buen paso para continuar con buenos controles de las aspersión .
7. De 29 proyectos de infraestructura congelados se han reactivado 22.
8. Se logró la ley de modernización de las TIC para llevar el internet a los más pobres.
9. Se subió el salario mínimo más que en los últimos 25 años. No es suficiente, tenemos que seguir avanzando en mejorar la productividad y los ingresos de los trabajadores. Sacrificio que debemos hacer y ajustarnos a una deuda histórica.
10. Respetando el medio ambiente, se logró cerrar la construcción de proyectos de generación con fuentes alternativas por 1350 megas.
Veníamos de generar solo 50 con esas fuentes y la meta es de 1.600. Vamos por mas.
Empleo
Contrasentidos
Crecer
sábado, 27 de julio de 2019
Educación, respeto y tolerancia
En la ciudad heroica, Cartagena, nuestro presidente de la república , se une a la marcha por los líderes sociales.
Acto además de representativo como primer mandatario de los colombianos , fue un acto de compromiso serio con las víctimas y una actitud valerosa.
Pero hubo una cantidad de manifestante, que por no gustar de Ivan Duque , atropellaron al presidente, con ello a muchos ciudadanos que todavía tenemos fe que en Colombia hay posibilidad de cambiar algunas costumbres políticas.
Por supuesto es muy difícil identificar los sediciosos , ellos pueden actuar representando otra corriente política pero no por ello deja de ser un acto vergonzoso de intolerancia.
Sería importante , por haber ocurrido en Cartagena, que los aspirantes a gobernar nuestra ciudad expresen su opinión ante este acto bochornoso.
En mi nombre personalmente , considero un acto no solo de agresión sino de pésima educación y cultura ciudadana.
Al señor presidente, su vicepresidente, a nuestro alcalde , gobernador y demás autoridades que marcharon por nuestros lideres amenazados y los caídos, los cartageneros le pedimos disculpas por aquellos inadaptados sociales que no son capaces de vivir en la diferencia.
Invito a todos a no desfallecer y seguir a nuestro presidente apoyándolo en su afán por cambiar las costumbres políticas para bien de todos.
Marcha por lideres sociales
sábado, 6 de julio de 2019
Ganar y perder
La sociedad postcapitalista. P. Drucker
Nota: hay quienes hacen su propia interpretación de los equipos de trabajo y sus respectivos resultados.
lunes, 10 de junio de 2019
Rodolfo Hernandez
Hoy en mi reflexión, apartándome un poco de mi ciudad Cartagena, me traslado a Bucaramanga. Pienso en lo que ha sido la última administración e imagen de su alcalde, un “outsiders” de la política que rompió todos los esquemas.
Rodolfo Hernández Suarez se salió de su área de confort hastiado de tantas mañas políticas en su ciudad, se lanzó para ser elegido alcalde y ganó.
En todos estos años, para ser honesto, no conozco la versión de sus contradictores; se enfrentó a una casta que, según él y su pueblo, desgreñaron a esa hermosa ciudad llamada la “ciudad de los parques.”
Bucaramanga es ejemplo de orden, austeridad y pujanza de sus ciudadanos, me consta la valentía y el honor del santandereano. Su alcalde actual pudo ser castigado por intemperancias, mas no por otras cosas.
Intemperancias propias del malestar que causa la corrupción y la injusticia, viéndose impotente delante de tantos problemas y no poderlos resolver todos, pero hizo mucho. No aplaudo los actos de agresividad, pero entiendo la desesperación del momento del alcalde.
Su vehemencia, la cual no oculta, le permitió granjearse la enemistad de pocos, pero el corazón de la mayoría.
Me pregunto: ¿Cartagena merece un alcalde así? ¿El país merece un presidente así? Ambas preguntas las respondo: Sí.
Si el Sr. Rodolfo Hernández, alcalde actual de Bucaramanga, se atempera un poco pero sin perder el pulso, la buena voluntad y entereza que lo caracteriza, no dudo que está para grandes cosas y con ello dignificar la política, máxima expresión del servicio a los más necesitados y para toda una población que quiere un mejor país.
Cartagena Junio 10 de 2019

