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martes, 17 de septiembre de 2019

Maremoto en Cartagena

Hace un tiempo alguien me dijo: Junior, Cartagena lo que necesita es un maremoto para pellizcarse. Por supuesto, mi reacción inmediata fue decir no. Cuánto desastre puede ocasionar eso. Luego de algunos años he visto que el tal tsunami sucedió, Cartagena perdió la institucionalidad y si no nos pellizcamos quedaremos en un desierto.

Así como se le exige a cada candidato su declaración de renta antes de ser elegido, se debe pedir si tiene inhabilidad tanto jurídica como moral para ser nuestro líder alcalde. No resistimos otra alcaldía atípica.

Son billones de pesos a invertir para hacer viable nuestra ciudad a 500 años más. Estas cifras necesitan de un manejo pulcro de unos recursos que han sido difícil de conseguir.

Por otro lado, debemos aprender a convivir en una sola ciudad todas las pequeñas (Ni tan pequeñas) comunidades dentro de un robusto distrito.

Generar empleo para tener familias fuertes, educando las futuras generaciones y con ellos prevenir la delincuencia y por supuesto mejorar la calidad de vida de estas.

Respetar el ecosistema natural que Dios nos regaló y eso solo se consigue con miles de líderes siguiendo políticas asertivas de quien sea elegido este 27 de octubre de 2019 y los siguientes 3 cuatrienios.

Cartagena es de todos, pero al parecer se la dejamos a pocas manos para que hicieran lo que les dio la gana. Un POT caduco, un sistema administrativo obsoleto y una población descarriada.

Necesitamos seguridad, autoridad e infraestructura. Sin esa tríada estaremos dando palos de ciegos y lo poco que nos queda se desvalorizará. El patrimonio está en riesgo y nosotros aun absteniéndonos de votar.

Una ventaja que tenemos hoy es que nuestro presidente y su vicepresidente le están dando un gran respaldo como nunca a la ciudad, el alcalde Pedrito Pereira ha conseguido ordenar la casa en muy poco tiempo y contener la debacle a la que estuvimos expuestos.

Cartagena debe comenzar ya su catarsis, planeación y ejecución del plan casi que todo al mismo tiempo. Esto no da espera. No puedo ni un minuto imaginarme la ciudad hipotecada y atípica nuevamente.

No más, estamos a menos de 40 días para escoger la persona capaz de ser nuestro líder. Un ingeniero acompañado de un equipo social y humano que organice un gran plan Cartagena 500 años en su ejecución, educación, salud y cultura ciudadana. Que sea el primer paso a otra seguidilla de gobiernos continuos y legar una gran ciudad para nuestros hijos y nietos.

Yo escogí el número 2 en el tarjetón, Fernando Araujo Perdomo.

Escoge tu candidato, pero vota.





jueves, 5 de septiembre de 2019

Fernando # 2 en el tarjeton


Fernando Araújo Perdomo

Estamos ad-portas de una nueva elección para mi ciudad y ciudad de todos los colombianos. Esperemos que sea la última vez que no tengamos que realizar nuevamente atípicas ni mucho menos alcaldes encargados. Cartagena necesita recuperar su institucionalidad. 

Un alcalde elegido para 4 años y que cimiente una estructura sólida administrativa y operativa con el propósito que los próximos 3 alcaldes siguientes hagan seguidillas de obras tanto físicas como humanas.

Si bien para elegir gobernador las opciones no llenan las expectativas, para la alcaldía tenemos una situación contraria, demasiados candidatos. Pero de todos, hoy, tenemos uno con formación y experiencia, con una hoja de vida muy buena en lo público y privado, pero con un componente grandísimo: lo humano.

Fernando Araujo Perdomo, a quien conozco personalmente muy bien, tiene los atributos para coger a Cartagena en este momento histórico y comenzar el cambio.

En un solo escrito no puedo desarrollar sus ideas programáticas más importante que tiene para la ciudad, pero trataré de resumir en las próximas entregas el programa de Fernando Araujo Perdomo antes de llegar el dia de las elecciones. 

De la biografía de Fernando por supuesto hay que dividirla en dos: antes y después de su secuestro. Son hechos históricos que no pueden ser revertidos, lo pasado pasó.

Si tomamos su formación y experiencia previa al secuestro; con sus ejecutorias en lo privado y público, porque no, de sus errores también. Si, a eso le unimos la vital vivencia de un secuestro que en vez de amilanarlo y acobardarlo tomó la firme decisión de mantenerse mental y espiritualmente libre: tenemos al hombre capaz de devolvernos la esperanza en Cartagena.

Las otras candidaturas, legítimas todas, tienen en algunos candidatos una oportunidad futura.
Uno de mis sueños es ver antes de morir una derrota: la del abstencionismo. Cartagena no puede seguir en la abstención. No podemos seguir quejándonos si vendemos el voto y los otros no votan.

Fernando, tu tienes las capacidades y nosotros la voluntad de ayudarte a sacar a Cartagena del ostracismo y del caos institucional.


Votaré el número 2 este 27 de octubre de 2019.