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domingo, 28 de octubre de 2018

Cartagena y sus inundaciones


CARTAGENA Y SUS INUNDACIONES
Inundaciones de agua y pobreza.

En la edición del sábado 27 de octubre de 2018 la columnista Diana Martínez pone el dedo en la llaga: ¿Hasta cuándo más foros y cumbres por la pobreza? (Enlace al pie de este blog) Estoy totalmente identificado; hoy por hoy si asistimos a cada reunión o foro para explicar lo que a simple vista es un hecho, no trabajamos nunca. No hay semana que no tengamos una invitación, a horas que me pregunto siempre: ¿Y a qué horas trabajan?

El diagnóstico está hecho y estudiado, somos una ciudad inundada de pobreza. La malla vial de la ciudad no sirve. Si sacamos cuenta de cuánto cuesta mantener un vehículo solo por el deterioro de las calles y las aguas servidas de todo tipo de origen, como rebosamientos del nivel freático, mar y bahía, más la salubridad del clima, creo que la conclusión es no tener carros. Ahora imagínense el mismo efecto y costo sobre los barrios susceptibles de inundación y sin vías de accesos, familias sin posibilidades de salud, educación y siempre sufriendo cada vez que llueve. Es inhumano, y si bien no sabemos bien cómo llegamos a estos extremos, la solución hay que aplicarla para salir de ese atolladero. Un solo gobierno no puede, necesitamos destinar el presupuesto con un plan a varios años y “evitar que la causa” perdure. No sirven paliativos, hay que hacer curaciones y rehabilitación. Un costo social enorme.

En días pasados el columnista Jorge Rumié hizo una propuesta muy interesante para BOCALA (Enlace al pie de este blog). Estoy de acuerdo con él, y eso que es el barrio estrato 6 y tiene guardadas todas las proporciones de los mismos problemas de todos los barrios. BOCALA necesita un administrador con características de planeador que re urbanice, reorganice y redireccione la vocación del barrio a 100 años más. Llevo casi una década de estar escribiendo esto y es aburrido retomarlo, pero es que la enfermedad avanza y está en estado 3 para 4, o sea, mal.

Esta propuesta debe replicarse en cada barrio de la ciudad con un gobierno que articule y haga cumplir nuestros deseos como ciudadanos.

El centro histórico es un patrimonio en riesgo, es solo pasar por algunos puntos neurálgicos y sentirán olores ofensivos, o sea, algo falla en los drenajes; la capacidad instalada para la demanda en servicios públicos también se rebosó, por ejemplo, la energía eléctrica.


Cartagena necesita con urgencia rehabilitarse urbanísticamente, pero más importante, rehabilitar el factor humano y su cultura. A trabajar todos los días y generar consciencia, que las empresas y el alcalde apliquen el triángulo de Singapur: Autoridad, seguridad e infraestructura 

Puede dar un clic a los dos enlaces siguiente y ampliar información : Foritis y BOCALA: 





sábado, 13 de octubre de 2018

Cartagena de Indias Pacto 2033


Me comprometo:  Pacto por Cartagena de Indias 2033

A pesar de que el documento “Pacto por Cartagena de Indias” debe comprometernos a todos por una ciudad transparente, inclusiva, segura, competitiva y sostenible para el 2033, solo en dos apartes tenemos injerencias  los ciudadanos. 

En el numeral 2 literal I y subliteral r, se establece un canal antifraude y denuncia segura, que es lo más difícil de todo el documento; aun así me comprometo con el alcalde actual y el apoyo irrestricto de la vicepresidente Dra Marta Lucia Ramírez en poner mi granito de arena para apoyar este pacto.

En ninguna parte del pacto establece el deber como tal que tenemos cada uno de los ciudadanos que vivimos y dependemos de esta bella ciudad. En el literal II subliteral k, establece tímidamente la promoción de la cultura ciudadana que, unido a la denuncia, tenemos todos la obligatoriedad de participar sin miedo, porque, “el temor de hoy es el hundimiento de mañana, de esta, nuestra Cartagena heroica.” La red de cooperantes con un liderazgo del alcalde en subliteral III, debe ser “pivote” para lograr uno de los objetivos del triángulo de Singapur: Seguridad, autoridad e infraestructura.

Para ser una Cartagena competitiva en los escasos 15 meses que le quedan al alcalde Pedrito Pereira es muy poco el tiempo, pero suficiente para ordenar la casa y comenzar algunas obras que apunten al estímulo y motivación de todos para trabajar en comunión pro-Cartagena 2033 y 500 años más.

Un alcalde solo no puede, un presidente solo tampoco, todos y cada uno, aun en nuestras estrecheces, podemos generosamente dar algo por la causa común, y por cierto, debemos evitar los palos en la rueda en la ejecución del plan; hemos sido identificados los cartageneros como la olla llena de cangrejos. Junto al eco bloque y la creación de otros bloques de acción en salud, educación, transporte, convivencia humana, seguridad y obras civiles, debemos y tenemos que poder salir adelante. La morosidad en ciertas tomas de decisiones asusta, porque ni siquiera con los fallos con fuerza de ley y de jueces se ha conseguido por ejemplo, mudar el mercado de Bazurto y otras obras prioritarias para cortar los nudos gordianos de la ciudad. 

  
El inventario de obras inconclusas y otras que ni siquiera han comenzado es tan grande que se necesita una planeación y ejecución rápidamente. Es bueno recordar lo que aprendimos en la escuela elemental: Cartagena es un archipiélago. Hemos ido deformando la geografía de la ciudad como reza en el documento del cual estoy hablando, y que este 12 de octubre de 2018 cobró vida, “una estrategia de ocupación inteligente de su territorio;” en la ciudad solo el 38% de su suelo representa un uso adecuado del mismo frente a lo que dice el POT; las grandes invasiones y la falta de suelos consolidados ha traído desastres para muchos hogares. Una Cartagena sostenible necesita de una cultura ciudadana, si cada uno de nosotros no pone de su parte, por ejemplo, evitar talar indiscriminadamente mangles, arboles, botar basura en los espacios públicos, interferir en las vías, volarse los semáforos, respetar al vecino, manejo del ruido, irrespetar al ciudadano en las oficinas del estado cuando tengamos que hacer una diligencia, acosar a los negocios formales, ser solidarios con en el delito y un gran etc. Si nosotros los ciudadanos no nos comprometemos, nadie podrá salvarnos.

Mi compromiso es con Cartagena y en este momento respetar el liderazgo de nuestro alcalde. El apoyo de la presidencia y la vicepresidencia, el compromiso de nuestros senadores y representantes en la cámara baja, el consejo distrital, los veedores y ediles. Las juntas de acción comunales y todos tenemos que trabajar, si no, seguiremos envidiando otras ciudades y lo que es peor, seguiremos lamentando el hundimiento físico y moral de nuestro patrimonio. En una columna de opinión es imposible explicar todo el documento, el cual invito a todos los ciudadanos a leerlo y estudiarlo.

¡Cartagenero, es hora y es ahora! 





lunes, 8 de octubre de 2018

La renuncia de un profesor

De la manera que recibí esta carta , la publico exactamente; a pesar de utilizar estos medios del internet con regularidad y creyendo hacerlo de la mejor manera en la educación y otros aspectos de la vida diaria, el abuso y mal uso de las redes sociales nos tienen dispersos y distorsionando la realidad. Las fuentes del conocimiento han perdido la disciplina , el orden y la constancia para investigar.
Esta es la carta del Profesor Leonardo Haberkorn :

El periodista y académico uruguayo Leonardo Haberkorn renunció a seguir dando clases en la carrera de Comunicación en la universidad ORT de Montevideo, mediante esta carta que ha conmovido al mundo de la Educación:
"Después de muchos, muchos años, hoy di clase en la universidad por última vez. Me cansé de pelear contra los celulares, contra WhatsApp y Facebook. Me ganaron. Me rindo. Tiro la toalla. Me cansé de estar hablando de asuntos que a mí me apasionan ante muchachos que no pueden despegar la vista de un teléfono que no cesa de recibir selfies.
"Claro, es cierto, no todos son así. Pero cada vez son más. Hasta hace tres o cuatro años la exhortación a dejar el teléfono de lado durante 90 minutos -aunque solo fuera para no ser maleducados- todavía tenía algún efecto.
Ya no. Puede ser que sea yo, que me haya desgastado demasiado en el combate. O que esté haciendo algo mal.
"Pero hay algo cierto: muchos de estos chicos no tienen conciencia de lo ofensivo e hiriente que es lo que hacen. Además, cada vez es más difícil explicar cómo funciona el periodismo ante gente que no lo consume ni le ve sentido a estar informado."
"Esta semana en clase salió el tema Venezuela. Solo una estudiante entre 20 pudo decir lo básico del conflicto. Lo muy básico. El resto no tenía ni la más mínima idea. Les pregunté si sabían qué uruguayo estaba en medio de esa tormenta. Obviamente, ninguno sabía.
Les pregunté si conocían quién es Almagro. Silencio. A las cansadas, desde el fondo del salón, una única chica balbuceó: ¿No era el canciller? "Así con todo. ¿Qué es lo que pasa en Siria? Silencio.
"¿Qué partido es más liberal, o está más a la "izquierda" en Estados Unidos, los demócratas o los republicanos? Silencio. "¿Saben quién es Vargas Llosa?
¡Sí! "¿Alguno leyó alguno de sus libros? No, ninguno. "Lamento que los jóvenes no pueden dejar el celular, ni aún en clase. Conectar a gente tan desinformada con el periodismo es complicado.
Es como enseñar botánica a alguien que viene de un planeta donde no existen los vegetales. "En un ejercicio en el que debían salir a buscar una noticia a la calle, una estudiante regresó con la noticia de que todavía se venden diarios y revistas en las calles..
"Llega un momento en que ser periodista te juega en contra. Porque uno está entrenado en ponerse en los zapatos del otro, cultiva la empatía como herramienta básica de trabajo.
Y entonces ve que a estos muchachos -que siguen teniendo la inteligencia, la simpatía y la calidez de siempre- los estafaron, que la culpa no es solo de ellos. Que la incultura, el desinterés y la ajenidad no les nacieron solos.
Que les fueron matando la curiosidad y que, con cada maestra que dejó de corregirles las faltas de ortografía, les enseñaron que todo da más o menos lo mismo.
"Entonces, cuando uno comprende> que ellos también son víctimas, casi sin darse cuenta va bajando la guardia.
"Y lo malo termina siendo aprobado como mediocre; lo mediocre pasa por bueno; y lo bueno, las pocas veces que llega, se celebra como si fuera brillante. No quiero ser parte de ese círculo perverso. Nunca fui así y no lo seré.
"Lo que hago, siempre me gustó hacerlo bien. Lo mejor posible. Y no soporto el desinterés ante cada pregunta que hago y se contesta con el silencio. Silencio. Silencio. Silencio. "Ellos querían que terminara la clase.
"Yo también".

PS: Lamento profundamente este hecho , Jr